Casi 87 mil fallecidos por COVID-19 y 860,714 contagiados

El subsecretario Hugo López-Gatell sostuvo que patrones cambiantes tanto en México como en el resto del orbe “seguirán siendo cambiantes durante un tiempo todavía difícil de determinar, ya que no hay una manera científica certera para determinar cuándo se va a acabar esta epidemia».

Con un ligero incremento de 555 nuevos decesos reportados en las últimas 24 horas, el total de fallecidos por COVID-19 ascendió a 86,893, en tanto que el número de personas que se mantiene activas al virus del SARS-CoV-2 y que estarían en condiciones de propagar la enfermedad se ubicó en 43,226, con un aumento de 2,396, reportó la Secretaría de Salud.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell indicó que desde que comenzó la epidemia a la fecha se han contagiado con el coronavirus 860,714 personas, con un aumento en el último día de 5,788 personas que han enfermado.

El funcionario se refirió a los datos de la mortalidad, y reitero que se decidió separar la gráfica con estos datos a fin de que se observara claramente, entre los decesos confirmados por COVID y de las muertes que pudieron haber sido por esta enfermedad, ya que a la fecha existen 10,370 muertes que por diversas razones no tienen una muestra para el diagnóstico.

Sin embargo, indicó que la cifra de fallecimientos en el punto máximo de la epidemia en la semana 28, ascendió a 5,283 muertes semanales, y para la semana 41 —estamos en la semana 43—, el descenso fue hasta 2,121, lo cual significó una disminución de 60 por ciento.

Respecto a la ocupación de camas generales y camas con ventilador, señaló que se observa un incremento en la ocupación de camas generales, y lo positivo de esto, dijo, es que, al menos 25 estados desde hace un mes y medio comenzaron a hacer más extensivas sus labores de detección y transferencia tempranas a hospitalizaciones temporales, es decir, que están saliendo a la detección de casos, tal como lo comenzaron a hacer desde hace cuatro meses la Ciudad de México y Campeche.

Sin embargo, abundó, también puede significar que algunas personas están propagando la enfermedad de manera más eficiente y estamos teniendo más contagios, ante lo cual, reiteró que estamos teniendo señales tempranas de un repunte de la epidemia.

Recordó que en el punto máximo de la epidemia se llegaron a tener ocupadas 18,223 camas, y para el pasado miércoles 19, la ocupación fue de 11,604 camas, pero el nivel mínimo llegó incluso más abajo, a 9,927 camas, lo que significó una reducción de 46 por ciento respecto al pico máximo de hospitalización.

Luego de referir que a nivel mundial se ha observado diferentes patrones de propagación del COVID-19, el subsecretario Hugo López-Gatell sostuvo que dichos patrones cambiantes tanto en México como en el resto del orbe “seguirán siendo cambiantes durante un tiempo todavía difícil de determinar, ya que no hay una manera científica que permita de manera certera determinar cuándo se va a acabar esta epidemia.

“Es sumamente frustrante sí lo es, es doloroso en la medida que hay personas que sufren, que enferman, que pierden la vida, pero es muy importante tener esta noción de realidad para ubicar lo que estamos viviendo y poderlo hacer de la manera más productiva disminuyendo los riesgos y manteniendo la expectativa de que eventualmente esta epidemia llegará a una etapa de control”, manifestó.

En este mismo sentido, resaltó que algunas predicciones en el mundo entero estiman que la COVID-19 puede durar años y progresivamente incorporarse a un ritmo estacional como lo tiene la influenza “y sólo en una parte del año tener la epidemia y posiblemente empiece a reducir su virulencia es decir la capacidad de causar enfermedad grave».

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