Estados Unidos: Alerta policía sobre plan de una milicia para irrumpir en el Capitolio este jueves

La policía del Capitolio añadió que está trabajando con las agencias locales, estatales y federales «para detener cualquier amenaza».

El departamento de Policía del Capitolio de Estados Unidos informó que obtuvo información de inteligencia que apunta a un posible plan para “irrumpir en el Capitolio” este jueves. Lo anterior, “por parte de una milicia identificada” dijo el organismo en un comunicado difundido la mañana de este miércoles.

El comunicado de la Policía del Capitolio añadió que está trabajando con las agencias locales, estatales y federales “para detener cualquier amenaza” al Congreso y añadió que se están “tomando la información en serio”. No se proporcionaron más detalles sobre la amenaza.

El jueves es la fecha en la que algunos teóricos de la conspiración de la derecha han afirmado que el expresidente Donald Trump, que fue derrotado en las elecciones del 3 de noviembre, jurará su cargo para un segundo mandato.

Una turba pro-Trump que, según las autoridades, incluía a numerosos ultraderechistas, irrumpió en el Capitolio el pasado 6 de enero e interrumpió la ratificación formal de la victoria del presidente Joe Biden sobre Trump, un incidente en el que murieron cinco personas, entre ellas un agente de policía.

El comunicado de la Policía del Capitolio señaló que ya ha realizado “importantes mejoras de seguridad” en el complejo, sede de la Cámara de Representantes y el Senado. No quedó claro si estas mejoras se hicieron en respuesta a esta última amenaza o si incluye las medidas ya establecidas tras los disturbios del 6 de enero.

“Debido a la naturaleza sensible de esta información, no podemos proporcionar detalles adicionales en este momento“, precisa la comunicación.

El director del FBI, Chris Wray, acusó este martes de terrorismo interno a partidarios de Donald Trump que llevaron a cabo un ataque mortal el 6 de enero contra el Capitolio de Estados Unidos y prometió responsabilizarlos por el evento.

“Me horrorizó que ustedes, los líderes electos de nuestro país, fueran víctimas aquí mismo, en estos mismos pasillos”, testificó Wray ante el Comité Judicial del Senado.

“Ese asedio fue un comportamiento criminal, puro y simple. Es un comportamiento que nosotros, el FBI, vemos como terrorismo interno”.

Fue el primer testimonio de Wray en el Congreso desde el ataque, un intento fallido para impedir que el organismo certificara la victoria electoral de noviembre de Joe Biden. El ataque fue llevado a cabo por simpatizantes del entonces presidente Donald Trump que, en un discurso cerca de la Casa Blanca, exhortó a marchar hacia el Capitolio como una forma de protesta.

El Departamento de Justicia ha acusado a más de 300 personas por delitos que van desde conspiración hasta atacar a la policía y obstruir el Congreso. Los disturbios causaron cinco muertes.

El pasado 25 de febrero, la jefa interina de la policía del capitolio advirtió que los partidarios de Donald Trump que asaltaron el Congreso de Estados Unidos el 6 de enero, han indicado que quieren “volar” el edificio y matar a legisladores.

Las amenazas sugieren que los extremistas podrían atacar el edificio durante un discurso del presidente Joe Biden, dijo la jefa interina Yogananda Pittman a legisladores mientras abogaba porque se mantenga la extrema seguridad alrededor del Capitolio.

“Los miembros de los grupos milicianos que estuvieron presentes el 6 de enero han manifestado su deseo de hacer volar el Capitolio y matar a tantos miembros como sea posible con un nexo directo con el Estado de la Unión”, señaló Pittman a los miembros del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes.

“Creemos que es prudente que la Policía del Capitolio mantenga una seguridad sólida hasta que abordemos esas vulnerabilidades en el futuro”, dijo.

Se impusieron medidas de seguridad sin precedentes en Washington luego del mortal asalto al Capitolio el 6 de enero, incluidas cercas rematadas con alambre de púas y puestos de control de la Guardia Nacional.

Se espera que unos 5 mil soldados permanezcan hasta mediados de marzo en el lugar.

Entre las más de 300 personas acusadas por el ataque, están algunas con vínculos con grupos marginales de extrema derecha como los Oath Keepers y los Proud Boys.

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