Adultos mayores: La dura y triste realidad de los asilos

El cuidado de la situación de la vejez ha ido en decadencia; prueba de ello es la mala orientación de centros gerontológicos que provocan más sufrimiento que beneficios a todas las personas de la tercera edad.

La vida es un regalo que como todo cumple un curso: principio y fin, eso todos lo sabemos; lo que genera confusión es la idea relacionada con el que determina la conclusión de ésta. Si yo te preguntara, lector, cuál creerías que es la culminación de nuestra existencia tu respuesta sería que la muerte. Parece lógico ¿no? pero, ¿por qué en ocasiones actuamos como si el final de la vida fuera la vejez

Si lo pensamos con profunda reflexión y detenimiento, nuestras sociedades están construidas bajo la idea de que cuando se llega a viejo se pierde validez y dignidad, ya no hay más que ver o hacer. Prueba de ello son la edificación y funcionamiento de estos centros -a veces igual de inhumanos que una clínica del IMSS- conocidos como asilos o casas de retiro para ancianos. 

Puede sonar escandaloso, pero dime, ¿no estás de acuerdo? Me gustaría que prestaras mucha atención a las siguientes líneas porque trataré de retratar porqué es necesaria una reforma a todo este sistema en materia de tratamiento de la vejez. 

1. Dolor 

Según la Organización Mundial de la Salud a lo largo de todo el año 2019 aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años sufrieron algún tipo de abuso en entornos comunitarios. “Ah, pero bueno, solo 1 persona de cada 6 sufrió” dirían algunos; ¿no tendrán corazón? Aunque solo una persona entre miles pasara por algún tipo de abuso, esta tasa ya debería ser lo suficientemente alta para tomar acción. Esta misma estadística se podría traducir en 10 de cada 60, 100 de cada 600, 1000 de cada 6000, ¿te das cuenta de la magnitud del problema? 

Del maltrato ni se diga, la Organización Mundial de la Salud también señala que las tasas son muy altas en residencias de ancianos de larga duración; y prepárate, porque ahí va un dato verdaderamente escalofriante: se dice que 2 de cada 3 trabajadores de estas instituciones admiten haber infligido malos tratos en el último año. 

¿No se te revuelve el estómago con este datazo? No pues, al menos tuvieron la decencia de admitir sus fechorías. ¿Con qué confianza dejarías a un abuelito al cargo de estas personas? Ellas mismas admiten que no tienen la capacitación idónea para trabajar en estos centros. 

2. Abandono 

En el Día de la Toma de Conciencia Contra el Abuso y Maltrato en la Vejez que organizó en 2014 la Fundación Cáritas para el Bienestar del Adulto Mayor, I.A.P. Celia Ramírez Posada, quien ha tenido contacto directo con muchos casos de abandono de la vejez, apuntó que según el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) 60 de cada 100 personas adultas mayores que ingresan a sus centros gerontológicos presentan rechazo o total abandono de sus familiares, además de que se trata de personas que carecen de recursos económicos. 

¿Te das cuenta? Más del 50% de la población de estos centros son dejados a su suerte, ¿no te parece impactante la cantidad de personas que dejan de lado a los que alguna vez les dieron su amor y cariño? Es verdaderamente trágico lo que se ocasiona a raíz de la existencia de estos “espacios de cuidado”. Incluso Ramírez menciona que de manera trágica, hay situaciones en las que se deja solos a los abuelitos hasta el momento en que fallecen. 

3. Repercusiones físicas y psicológicas de la soledad 

La soledad causa problemas muy crónicos; estos aumentan cuando se saca a las personas de sus contextos cotidianos y se aleja de personas de su entorno social habitual. John Cacioppo (2016) uno de los principales expertos sobre la soledad en Estados Unidos, indica que las personas mayores podrían evitar las consecuencias de la soledad mediante el contacto con antiguos compañeros de trabajo, participando en tradiciones familiares y compartiendo buenos momentos con la familia y amigos. 

¿En los asilos no se les quita esa oportunidad?, ¿no se les arrebata la libertad de elegir con quien pasar lo que les queda de vida? 

4. ¿Cuidar de los viejitos cuando la familia no puede? 

Aunque no lo creas, después de leer todo esto algunas personas expresarían objeciones a todo lo que te he comentado en el texto. Seguro estos dirían para contradecirnos que los asilos son una buena alternativa para que alguien vea por los viejitos cuando sus familiares no pueden hacerlo, ya que les aseguran alimento, techo y atención. 

Este argumento es inválido; si bien es cierto que las instituciones aseguran techo y comida estas dos no garantizan el bienestar y cuidado efectivo de una persona mayor. Ellos necesitan que se cubran otras dimensiones para lograr una buena calidad de vida, en el modelo actual no se cuentan la seguridad que da el trato familiar, la comodidad del hogar, la atención personalizada, la sociabilidad, etc. 

5. Una mejor alternativa 

¿No crees que podemos hacerlo mejor?,¿no crees que vale la pena encontrar desde ya una solución?, ¿una alternativa completamente diferente a los asilos?, ¿proponer un sistema que asegure el bienestar de la vida en la vejez?, ¿implementar una iniciativa que no le quite la dignidad a esta etapa igual de hermosa que todas? 

Te confieso que aún me sigue sorprendiendo cómo estos centros han prevalecido como la mejor alternativa de cuidado geriátrico. La vida tiene sus placeres y dolores. También hay que reconocer que la vejez puede traer complicaciones, claro, como las rosas nos marchitamos, es simplemente inevitable. ¿No te parece aún más cruel que se deje de lado a las personas mayores, aún en el dolor para causarles más daño ingresándolos en estas instituciones? No tiene sentido. 

Si quieres expandirte en el tema, te recomiendo un conmovedor documental nominado al Oscar este año dirigido por la grandiosa cineasta chilena Maite Alberti titulado El Agente Topo que trata sobre la infiltración de un viejito llamado Sergio a un asilo en donde a lo largo de la travesía se encuentra con situaciones que demuestran todas las complicaciones y dificultades que ocurren en estos lugares.

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